-"¡No quiero sentir!"
-Aaaaaajá.
Se complican inevitablemente las cosas cuando hay sentimientos de por medio. La vida en sí es un torbellino de experiencias y colores y situaciones extraordinarias nublado por la característica más humana de sentir. Nuestra visión se altera y mientras que nuestro corazón late y nuestra alma se regocija, nuestra mente se va, progresiva e inevitablemente, muriendo como esperanza; como vela sin oxígeno.
El simple acto de pensar en evadir el sentimiento es, irónicamente, un sentimiento. Y uno muy fuerte. Aún así, es preferible morir en la ceguera y en la nublada idiotez antes que vivir en una constante lucha de contradicciones.
El simple hecho de levantarnos cada dia es comenzar a sentir de una u otra forma. Eso es algo que ningun ser humano puede evitar,algo que jamas,por mas que tratemos,podremos ocultar.
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